Cando sexas maior o entenderás

18 / 9 / 2017 |

A primeira vez que escoitas esa frase decides que vas iniciar de inmediato un plan ultrasegredo para acelerar o teu proceso de crecemento. ¡Conseguirás medrar máis rápido e mellor do que ninguén poida esperarse! Só para poder entendelo todo e demostrarlles a todos que, en realidade, ti xa o entendías antes. ¡Canta razón en tan poucos centímetros!

Cando sexas maior o entenderás… Espétanse a frase, tal cal, sen anestesia previa cando tes catro, cinco, quizáis seis anos. E ti, por suposto, sintes a rabia fluir no teu interior como se fose lava e ti o mismísimo Etna a piques de entrar en erupción. Pechas os ollos e desexas moi forte, tanto que doe, queres ser maior, moi maior. Ser maior que os teus pais e os teus tíos e facerlles ver o moito que xa o entendes todo que xa es capaz de ver cales son as cousas realmente importantes na túa corta vida.

Lo deseas con tanto ahínco que casi casi puedes sentir tu fémur estirándose, tu cuerpecito de poco más de un metro y seis centímetros llegar hasta el infinito sin perder ni un ápice de sabiduría.

Cuando seas mayor lo entenderás. Y sigues creciendo. Creces y comprendes. Comprendes por qué llueve, por qué el azul y el amarillo juntos hacen verde, por qué se forman los charcos, comprendes las tablas de sumar y multiplicar (bueno, algunas sólo las memorizas, vamos a confesarlo todo), comprendes las raíces cuadradas, por qué los días son más largos en verano y más cortos en invierno, por qué necesitas pasaporte para viajar a algunos países y a otros no. Pero quieres comprender más. Quieres comprenderlo todo.

Cuando seas mayor lo entenderás

Crecemos y cada vez vamos comprendiendo mejor el mundo que nos rodea

Y la frase aún sigue ahí: “Cuando seas mayor lo entenderás”. Cada vez la escuchas menos. “Eso debe de ser porque me estoy haciendo mayor y ya comprendo muchas cosas”, piensas. Y sigues creciendo, cerrando los ojos muy fuerte cuando nadie te mira para estirarte como un chicle. Y sigues comprendiendo. Comprendes lo que son los elementos químicos. Comprendes que hay complementos directos e indirectos y también circunstanciales. Comprendes que hay muchos idiomas y tratar de aprender unos cuantos para saber y comprender “de manera internacional”.

Y entonces sucede. Estás segura/o. Ahora lo comprendes todo. Comprendes todo lo que te rodea, pero tus padres no te comprenden a ti. No comprenden que necesitas libertad, que necesitas estar con tus amigas/os, que ya eres mayor, que la noche no es peligrosa y que tienes que abrir las alas y volar.

Y entonces vuelve a suceder. Le ves pasar y el corazón te da un vuelco y cuando crees que lo entendías todo, vuelves a no entender nada. Pero sigues adelante porque tu objetivo aún está claro.

Cuando seas mayor lo entenderás

Ya comprendes cómo funcionan unas oposiciones, cómo se saca el carné de conducir, cómo construir una casa, curar a una persona o reparar un vehículo. Y, en un giro inesperado de los acontecimientos, incluso ves cómo él se enamora de ti y, aún sin entenderlo, todo vuelve a cobrar sentido.

Cuando seas mayor lo entenderás. Ya eres mayor, lo suficientemente mayor como para vivir sola, tener un piso propio (más o menos) y compartir tu vida con una persona. Lo suficientemente mayor como para decidir traer a este mundo una nueva vida y ahí es cuando comprendes que no comprendes nada y que, en realidad, las mejores y las peores cosas de esta vida son absolutamente incomprensibles.

Comprendes que el amor y el odio, que la vida y la muerte, que la guerra y la humanidad se escapan a cualquier explicación lógica. Coges a tu pequeña en brazos y no tienes ni la menor idea de por qué llora ni de cómo calmarla, no comprendes cómo puede aprenderlo todo de una manera tan fácil, rápida y natural. No comprendes por qué te quiere tanto ni por qué reconoce tu voz entre un millón. No sabes cómo enfrentarte a ninguna de las nuevas situaciones que vives cada día casi casi como si lo estuvieses mirando desde fuera. Como si tú fueses la protagonista de una película que has visto mil veces en el cine.

Pero te miras en los ojos de tu hija y decides que ya no necesitas comprender nada más. Admites que no comprendes nada, absolutamente nada y te prometes a ti misma que jamás le dirás a tu hija “Cuando seas mayor lo entenderás”. Porque sabes que ella lo va a entender todo ahora mucho mejor de lo que tú podrás comprenderlo en los próximos 30 ó 40 años de vida. Porque ella ya entiende lo que realmente importa en esta vida y a ti, con el tiempo, se te va olvidando por el camino.

Compartir:

Tamén che pode interesar...

Tan só un vestido de princesa

Hoxe a nosa xenial mami diversa, fotógrafa e colaboradora do revés, Paula Verde Francisco, traenos unha historia de cabaleiros e princesas. A historia de un neno que quería un traxe de princesa. A historia de cómo a nosa sociedade trata de “conducirnos” por un camiño rosa ou azul, de tutús ou de espadas, cando o mundo está repleto de posibilidades. Non o perdas.

Regala diversidad, regala aprendizaje de vida

El post de hoy es una lista que puede ayudar a cambiar el mundo. Una lista de regalos que te propongo desde el mundo de la dviversidad. Son libros para niños/as y adultos/as, cds y otras propuestas elaboradas desde el respeto a la diversidad. Todas las ideas que recojo son respetuosas con lo diferente y defienden el mundo diverso por su poder enriquecedor. Personas con diversidad funcional, familias diversas, asociaciones, entidades que quieren poner su granito de arena son las autoras de estos fantásticos proyectos. Si vamos a consumir, al menos hagámoslo con el objetivo de construir entre todos/as un mundo mejor. Como la lista es muy larga no doy detalles de todos los productos así que POR FAVOR, no dudéis en consultarme sobre cualquier de ellos.

No publiques fotos de mis hijos sin mi permiso

Esa mamá con la que hablas de vez en cuando en el parque, el papá del amiguito de tu hija, la abuelita de su amiga empiezan a sacar fotos en la fiesta del cole, en el cumpleaños, en un desfile… Horas más tardes las ves. Están en el grupo de whatsapp, en su Intagram Stories, en su actualización de facebook. Allí está tu hija, monísima con su disfraz, eso sí, pero sin comerlo ni beberlo y sin contar con autorización alguna de sus padres. ¿Cuándo aprenderemos?

Interésache colaborar connosco? Cóntanos
Malas madres
Madre Esfera
Utilizamos cookies propias e de terceros. Si continuas navegando, entendemos que aceptas o seu uso.