¡El pelo no, por favor!!

3 / 8 / 2016 |

Playa, piscina, día sí y otro también. Sudamos mucho y es muy necesario bañarnos y/o ducharnos todos los días. Entonces llega el terrible momento. ¡No, mamá, el pelo no, por favor! Se masca la tragedia incluso aunque no puedan hablar. Si tus peques también odian que les laven y desenreden el pelo sigue leyendo...

Lavar el pelo a los niños

Si te suena de algo la frase que acabas de leer, sigue leyendo porque te va a interesar. Con la peque del revés siempre ha sido un tema más que peliagudo este (y perdonadme el juego de palabras más que fácil) . Desde muy chiquitina, en cuanto veía un peine se echaba a llorar y hoy en día sigue sin gustarle pero ni un pelo (vale, ya lo dejo, lo siento, es que son chistes de esos que se sirven en bandeja de plata). En el baño, a veces, la situación podía ser realmente desesperada y, lo peor de todo, al peque del revés tampoco es que le entusiasme ese momento de lavarse el pelo (lo de peinarse ya es otra historia, que es muy presumido) así que he ido teniendo que desarrollar unas cuantas estrategias y he probado unos cuantos miles de cosas. Así que ahora que después de la playa y/o piscina toca lavar el pelo día sí y día también, seguro que os viene bien alguno de mis trucos. Aprovechaos de mi experiencia que hoy os la regalo 😉

*El pelo corto lo facilita todo. Lo sé, es una perogrullez, pero a veces se nos pasan “detalles” así porque nuestra niña está monísima con su melena o nos encantan esos rizazos de nuestro peque. Si peinarles y lavarles el pelo es una auténtica tortura, ¿de verdad que merece la pena?

Peinar a los niños

La peque del revés ahora luce una bonita melena (cuando me deja peinársela)

*Nunca peines en seco. Con la peque del revés lo hago muy pocas veces porque entonces el desastre está asegurado. Hay muchísimos productos desenredantes en el mercado, sprays para facilitar el peinado, etc. Desde aquí, lo único que os puedo decir es que, de momento, ninguno me ha funcionado ni mejor ni peor que el agua. Y presto a mi familia como conejillo de indias a los fabricantes de productos de peinado si quieren que pruebe alguno, de verdad, sin problema. No es que me parezcan una estafa ni mucho menos, simplemente, si tengo a mano un spray con agua me funciona exactamente igual.

*Champú suave. De nuevo lanzo un reto a los fabricantes de productos para el cabello infantil. Si realmente existe un champú que no pique nada, pero nada de nada de nada en los ojos. ¡Por favor, enviénmelo!! Nosotros, después de varias pruebas, simplemente nos hemos decidido a comprar champús suaves, específicos para peques y alguno orgánico incluso, para disminuír la molestia. Pero lo cierto es que lo realmente problemático en nuestro caso, como en tantísimos otros, es el momento de echar el agua en la cabeza. En ese momento no hay champú suave que valga (según mi experiencia).

*Dales el control de la situación. Ésta es sin duda la clave del asunto en cualquier caso: lo que mejor funciona con ambos es siempre dejarles tener el control de la situación (siempre que se pueda). En el caso de la peque, suele ser ella la que me pide que le eche el agua en el pelo y siempre quiere ser ella la que abre y cierra el grifo. Piénsalo un minuto, al fin y al cabo, ¿acaso no es lógico temer más a algo que no controlas en absoluto? Al peque le dejo que use su propia estrategia que suele ser la de “mojarse por parroquias”, o lo que viene siendo lo mismo: echar la cabeza hacia atrás (haciéndose el muerto en el agua) y luego echar el resto del pelo hacia adelante escurriéndolo después. Vale, no queda perfecto, pero con un par de retoques de agua, listo y no llora nada de nada, te lo aseguro.

lavar el pelo a los niños

Se lo pasan bomba jugando con su ballena

*Artilugios variados. Ahora mismo existen en el mercado algunos artilugios que ayudan en ese “temido” momento de echar agua por la cabeza y dado que mis hijos odian profundamente ducharse he probado algunos. Suelen tener algún tipo de goma o silicona que facilite el ajuste en la frente del peque para que el agua sólo caiga sobre el pelo (en lugar de en los ojos) si consigues que incline un poco la cabeza hacia atrás. Nosotros tenemos la ballena de skip hop y la verdad es que, aunque sí cae un poco de agua en la cara, nos encanta.

*Cepillos desenredantes. Mención a parte en esta categoría merecen los cepillos desenredantes. Seguro que has visto más de uno y es probable que los uses. La verdad es que sí se nota mucha diferencia con otro tipo de cepillos porque las púas son flexibles y al estar mezcladas y con diferentes longitudes hacen más fácil el desenredado sin tirones. Lo que sí te digo es que si tu peque es especialmente sensible (como la mía) algo le va a molestar igualmente. No te voy a engañar.

cepillos desenredantes cepillos desenredantes

*El momento de ir a la pelu. En este tema tenemos experiencias variadas porque a la peque, cuando tenía menos de dos años no le daba ningún miedo pero en cuanto empezó a ser realmente consciente de lo que estaba sucediendo todo cambió y el momento del corte se transformó en un auténtico drama. Poco a poco hemos ido consiguiendo que se tranquilice y lo lleve bastante mejor. Solemos ir a peluquerías especializadas en niños/as porque tienen más paciencia y son más rápidas/os en general. Lo de la decoración alegre y los coches y aviones funciona mucho mejor con el peque que con ella, pero todo suma 🙂

Con la peque hemos trabajado también mucho con las anticipaciones visuales. Es un campo que suele funcionar muy bien en niños con dificultades de comprensión o peques con autismo, que necesitan, en muchos casos, anticipaciones visuales para tener muy claro qué es lo que va a suceder. Pero te aviso que funcionan fenomenal también con niños pequeñitos sin ningún tipo de dificultad. Solemos combinar imágenes reales con pictos de Arasaac.

Anticipación corte de pelo

Anticipación visual que usamos con la peque para explicarle el corte de pelo

*Los juegos. Jugar siempre es la solución, para casi todo. Vamos a lavarle el pelo a este playmobil que lo tiene muy sucio… Y si peinamos a esta muñeca? Seguro que no le lastimamos! Cualquier estrategia de este tipo que se te ocurra puede ayudar a desdramatizar el tan temido momento. Jugamos a la pelu, hasta a las peluquerías caninas si es necesario y ellos lo prefieren 🙂

Suerte con los baños y que la ducha os acompañe.

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